Una poderosa razón para proteger los fondos marinos

A mediados de noviembre del año pasado, "los representantes de las principales organizaciones políticas, institucionales y sociales viguesas escenificaron su respaldo unánime al sector pesquero frente a la campaña protagonizada por Greenpeace contra el uso de las artes de arrastre y el abordaje que los ecologistas llevaron a cabo sobre dos buques gallegos". (Daros un paseo por las hemerotecas digitales de entonces).
Numerosos medios de comunicación optaron por apoyar a los pobres armadores de arrastre, y, como era de esperar, también cerraron filas todos los partidos políticos -que ya es difícil-, sustentados en la milenaria ciencia matemática de la "cuenta de la vieja", base del silogismo: estos votan, los peces, no, luego yo apoyo a estos, tengan o no tengan razón, sea o no ético. Votan y punto.
Hoy leo la noticia de que unos científicos -que le vamos a hacer, siempre incordiando-, han encontrado una bacteria a 300 metros de profundidad, en los fondos marinos japoneses, que podría servir para luchar contra el MRSA (ver MRSA.pdf).
Las bacterias de este grupo, Actinomycete, son conocidas por sus propiedades antibióticas. La nueva especie, Verrucosispora maris, produce un antibiótico único: la abyssomicina C, que podría inhibir el crecimiento de MRSA.
Hace varios años que se está investigando cómo es posible la vida de millares de microbios y bacterias en el mismo lugar del lecho marino. Están librando una permanente lucha por la supervivencia que les lleva a desarrollar, por selección natural, armas biológicas letales para las otras especies.
Mediante el análisis de estas sustancias biocidas, los científicos tratan de aislar sus principios activos, y descubrir nuevas generaciones de antibióticos. Como estas bacterias nunca han tenido contacto con la superficie, no debería haber formas resistentes allá arriba, en tierra firme.

Publicaciones norteamericanas recientes citan avances en medicaciones anticancerígenas obtenidas a partir de ascidias de gran profundidad. Y hace tan sólo quince días, la empresa gallega Zeltia ha presentado, en el Congreso Anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO), Orlando -Florida-, los resultados de cinco estudios clínicos de YONDELISTM (trabectedin), desarrollado por PharmaMar.
Vemos así unos ejemplos concretos de lo que las zonas profundas de los Océanos pueden hacer por la humanidad. No es más que una de las miles de razones que iremos viendo, y por las que, de ningún modo, se puede se autorizar su expolio para enriquecimiento de unos pocos.
Ya veis, hoy tocó hablar en serio.
Foto: Niño sometido a quimioterapia contra el cáncer.


Vendell dijo
Es un buen argumento, y hacen falta muchos como este para superar la inercia del mar como fuente de recursos y vertedero de desechos.
31 Mayo 2005 | 09:35 PM